Oaxaca: Cuna del Cacao y Capital del Chocolate Artesanal
Oaxaca, en el sur de México, es uno de esos destinos que enamoran por múltiples razones: su arquitectura colonial, sus textiles, su mezcal... pero para los amantes de los dulces, Oaxaca tiene un atractivo especial. Esta región es una de las cunas del cacao en Mesoamérica y mantiene vivas tradiciones chocolateras que se remontan a las civilizaciones prehispánicas. Ningún goloso debería visitar México sin hacer una parada en Oaxaca.
Parada 1: El Mercado 20 de Noviembre y el Mercado Benito Juárez
El punto de partida obligado para cualquier ruta gastronómica en Oaxaca son sus mercados centrales. Aquí, entre olores a mole negro, hierba santa y copal, encontrarás:
- Chocolate oaxaqueño molido en piedra: Las molineras del mercado muelen el cacao junto con azúcar, canela y en ocasiones almendra, en enormes molinos de piedra. Puedes pedir la mezcla a tu gusto de dulzor e incluso ver el proceso.
- Tejocotes y frutas en conserva: Dulces artesanales a base de frutas locales preparadas con azúcar y especias.
- Chapulines garrapiñados: Una curiosidad local que mezcla la tradición de los insectos comestibles con la confitería.
- Pasta de guayaba y membrillo: Clásicos de la confitería mexicana que aquí tienen una calidad excepcional.
Parada 2: Las Molineras Artesanales de la Calle Mina
La calle Mina, en el centro histórico, concentra varias molineras donde se puede ver y participar en el proceso de elaboración del chocolate oaxaqueño. Lo que hace único a este chocolate es que no busca competir con el chocolate fino europeo: es un chocolate rústico, aromático, pensado para disolverse en agua o leche caliente, no para comerse en tableta. Su perfil de sabor, con notas de canela y azúcar sin refinar, es completamente diferente a todo lo demás.
Muchas molineras ofrecen la posibilidad de llevar tus propios ingredientes para que los muelan según tus preferencias, una experiencia verdaderamente singular.
Parada 3: El Tejate, la Bebida Sagrada de los Zapotecos
El tejate es una de las bebidas más antiguas del continente americano. Elaborado con cacao, maíz, flor de cacao (rosita de cacao) y mamey, se bate a mano en grandes guajes hasta crear una espuma densa y fragante. Es una bebida refrescante, sin azúcar añadida, que los zapotecos consideraban sagrada y reservaban para ceremonias importantes.
En el Mercado de Etla o en la Plaza de la Danza de Oaxaca capital, encontrarás puestos donde las señoras preparan tejate fresco. Probarlo es una experiencia que conecta directamente con miles de años de historia mesoamericana.
Parada 4: Los Pueblos Mancomunados y el Chocolate de Origen
A unas horas de la ciudad, en la Sierra Juárez, pequeños productores de cacao elaboran chocolate de origen único con cacaos criollos y nativos. Algunas cooperativas ofrecen visitas guiadas que incluyen la explicación del cultivo del cacao, la fermentación, el secado y la elaboración del chocolate.
Si el chocolate te apasiona, considerar extender tu estancia en Oaxaca para incluir una excursión a estos productores puede ser una de las experiencias más enriquecedoras del viaje.
Cómo Planificar tu Ruta Dulce por Oaxaca
- Día 1 (mañana): Mercado Benito Juárez y Mercado 20 de Noviembre. Desayuno local con chocolate caliente.
- Día 1 (tarde): Molineras de la calle Mina. Compra de chocolate molido para llevar.
- Día 2: Excursión al Mercado de Etla (martes) o a los productores de la Sierra Juárez.
- Día 3: Dulcerías del centro histórico y visita al MACO (Museo de Arte Contemporáneo) donde a veces se organizan eventos gastronómicos.
Qué Llevarte de Oaxaca
El chocolate molido para bebida es el recuerdo dulce por excelencia. También merece la pena llevarse pasta de chocolate sin azúcar para cocinar, tejate en polvo (si lo encuentras) y algunas tabletas de chocolate artesanal de los productores locales. Todos estos productos se conservan bien y son una forma de prolongar el viaje oaxaqueño en casa.
Oaxaca demuestra que los dulces más interesantes no siempre son los más sofisticados, sino los que llevan en sus ingredientes el peso de siglos de historia y tradición viva.